Escribo esta reseña porque la experiencia de haber corrido una carrera de aventura de la serie mundial en solitario me llevó a estados mentales y emociones que no conocía. Cada vez que me preguntan, “¿cómo te fue?”, pareciera que cada vez cuento una historia más resumida o más corta, o me acuerdo de detalles que en otros momentos no me había acordado. No quiero que se me olviden esos pequeños grandes detalles que me hicieron vivir una de las mejores experiencias de mi vida, es por eso que la plasmo en texto y la comparto.
Como adultos, normalmente buscamos datos numéricos, pero pocos se interesan en las sensaciones y emociones que viví por dentro. Si les interesan los números, fueron 100.5 horas, 432 km y 8,750 m de desnivel positivo. Los números no me dejan mucho; lo que más me deja es todo lo que viví, sentí y pensé en todo ese tiempo y esos kilómetros. Probablemente haber llevado el cuerpo a estos niveles de desgaste me quite algunos años de vida, pero seguro me suma muchas más emociones y aventuras que me enriquecerán para lo que me queda de vida.

Llegando a la meta, feliz e incrédulo por haberlo logrado
Voy a enlistar a continuación los momentos más sobresalientes de la carrera, ya sea positivos, negativos o como grandes retos, los cuales los iré detallando mejor durante la reseña de manera cronológica:
- En general en mis retos de montaña o deportivos utilizo los siguientes mantras que son algo corrientes, pero me han funcionado (dos frases): decir un “chingue su madre” antes de aventarme al ruedo. Por ejemplo, meterme a remar yo solo en un río rápido clase 3 con muy poca experiencia en esta disciplina. La otra aplica ya que estoy metido en un problema y que no hay vuelta atrás: decir “ni pedo”. Por ejemplo, tener que tirarme a dormir 40 minutos a las 3 am con muchísimo frío porque ya no puedo seguir pedaleando por ir cabeceando. Vaya, como tener que aguantar una situación incómoda porque ya no queda de otra.
- Estuve a punto de renunciar 2 veces: una por principio de hipotermia porque me quedé dormido más de 2 horas en la madrugada y cuando desperté estaba temblando de manera incontrolable con pérdida de funciones musculares. Otra fue porque por la falta de sueño o cansancio: durante varias horas no estuve seguro de en dónde estaba ni si estaba haciendo las cosas bien o si estaba caminando en el sentido correcto, hasta que me “encontré” en el mapa.
- Sabía que me iba a perder y estaba consciente que iba a hacer más kilómetros y más horas de las que debería. Simplemente utilizar la frase “ni pedo”, no agüitarme, encontrarme en el mapa y seguirle.
- Tenía que pensar en todo yo solo y no darle tregua a la cabeza, pensar en todo me refiero a: todo lo que tiene que ver con navegación con mapa y brújula, saber o intentar saber donde estoy todo el tiempo, cuidar todos los mapas que no se me pierdan (por poco se me hundía el mapa mientras remaba contra el viento y fue un gran susto), cuidar el pasaporte, la pluma, el racebook, no olvidar el equipo mandatorio que son las cosas de emergencia para sobrevivir en caso de necesitarlo y si las usé, intentar tomar las mejores decisiones todo el tiempo, resolver problemas todo el tiempo, todo con muy pocas horas de sueño, más o menos 1-2 horas de sueño cada 24 horas, “descansar/dormir” tirado en medio del monte, cuidar mis pies, curar ampollas y rozaduras, higiene personal, bloqueador todo el tiempo, curar una herida que se me infectó en el meñique, alimentación cada hora, hidratación con sales, evitar calambres, buscar agua en el mapa y luego ir a encontrarla/filtrarla en medio de la montaña, armar y desarmar la bici múltiples veces bajo presión, inflar la balsa y andar remando por segunda ocasión en mi vida en ríos rápidos, esta vez clase 3.
- Otro gran gran reto fue que no sabía que pierdo la vista de cerca apenas cae la noche y no podía leer bien los mapas ni la brújula, comenzaba a ver todo borroso, una gran mancha gris/café y de alguna manera navegaba lo mejor posible utilizando algunas mañas de cerrar los ojos varios segundos, poner la lámpara en el nivel más intenso, poner el dedo donde creía que estaba, abrir los ojos, ver bien por pocos segundos, memorizar los detalles del mapa, memorizar a donde tenía que ir y así avanzar hasta detenerme para tener que volver a repetir el proceso.
- Desde la primera etapa de bici sentí un poco raro el freno trasero de la bici y a partir de la segunda etapa hasta la meta estuve rodando sin freno trasero porque no tenía nada de líquido hidráulico y tuve que desarrollar nuevas habilidades. En uno de los intentos por arreglarlo, también perdí la balata porque armé mal sin el pasador.
- Como a unas 3 horas previo a llegar a la meta, pedaleando en una recta, vi y analicé el mapa, me di cuenta de lo que faltaba y que ya no representaba gran reto, que era factible llegar a la meta y empecé a llorar por muchas emociones, de no poder creer lo que estaba logrando, que podía llegar a la meta, que faltaba muy poco para terminar, por todo lo que había vivido en los últimos 4 días para llegar ahí, por todas las horas de entrenamiento, compromiso, disciplina, porque me sentía muy fuerte porque entrenar fue mi refugio a una etapa difícil en meses previos. Todos estos sentimientos sin parar de pedalear viendo el mapa.
- Ver a lo lejos la meta, pensar que desde la hora 1 hasta la hora 100 todo el tiempo se me presentaron retos, que pude sobrellevar y sólo concluir con un: “se mamó”, hacer introspección durante algunos segundos y luego pensar: “me mamé”.
- Al momento de cruzar la meta estaba incrédulo de que había acabado esta gran aventura, estaba muy feliz, pero realmente no quería que se acabara, no quería volver a la civilización y quería seguir viviendo en la montaña sintiéndome pleno con muy poco.

Dirección creativa por nuestro buen amigo, excelente fotógrafo y orgullo mexicano: Guillermo Gutiérrez
La carrera se basa en un sistema de puntaje y el tiempo queda en segundo plano, es decir, alguien que logra conseguir más puntos tiene una mejor posición que alguien que tenga menos puntos, no importa el tiempo. Cada punto de control valía 1 o 2 puntos, depende de su complejidad o reto. Los puntos de control pueden ser una bandera de orientación con un símbolo, una bandera cúbica de 3 lados de colores naranja y blanco, también pueden ser calcomanías pegadas en puntos visibles como un letrero o una banca o también pueden ser acertijos que tienes que resolver en el momento.

Así se ve un PC de bandera (naranja con blanco)

Así se ve un pasaporte de una carrera de aventura
Comencemos…
Muchos no lo saben, pero los días previos a una carrera de aventura son más estresantes que la misma carrera. Una semana antes recibí el desglose de etapas a manera de borrador tentativo (siguiente imagen), donde con esto me daba una idea general de qué empacar, cientos de cosas en mi checklist para cubrir todas las disciplinas, cumplir con el equipo mandatorio y otros artículos que sabía que necesitaría por seguridad o para poder seguir adelante.

Empacar me tomó 3 días (martes a jueves), viajar 1 día más (viernes), el sábado lo dediqué a desempacar y volver a empacar las cajas y maletas permitidas para la carrera, un total de 4 bultos: Bin A, Bin B, paddle bag, bike box. Ya tenía una idea general con el desglose de etapas de qué debería llevar en cada bulto, sin embargo, era muy complicado para mí poder organizar las 13 etapas en los 4 bultos que tenía permitido, además de un límite de peso, 22 kg para la caja de bici y 11 kg para el resto de los bultos, con estos pesos, las cajas y maletas iban semi vacías, aún me quedaba mucho espacio pero no peso y tenía que ser muy eficiente o decisivo con las cosas que quería llevar. Dejé muchas cosas en casa de Micah, el amigo que me recibió, apoyó demasiado durante este viaje y estoy muy agradecido. El también corrió la carrera en solitario y éramos 2 locos de los 8 que entramos, digamos que él y yo éramos similares en edad y experiencia, de hecho ambos quedamos muy cerca al final en puntuación y resultados.
Otro tema complejo era la comida, preparar mis porciones y gustos de acuerdo a la duración de cada etapa y avance de los días de carrera, considerar antojos y facilidad de ingesta. Llevé una estrategia de comida de 1 porción de carbohidratos o comida de marcha cada hora durante 3 horas y en la cuarta hora, comer una doble porción de proteína con grasa. Mi cálculo fue el siguiente: peso 77 kg, 1 g de comida por kg de peso al 70% porque no voy a tope, es decir 77 g x 70% son 54 g x hora con el siguiente menú y cálculos que muestro en la siguiente imagen. Al final me di cuenta que me sobró mucha comida, podría cargar y comer menos en una siguiente carrera.

Comenzar esta carrera me generaba mucha incertidumbre, pues llevaba 2.5 meses con una lesión de cadera considerable (me lastimé el 1ero de marzo corriendo el maratón Lala, todo marzo anduve en muletas, abril y mitad mayo apenas podía caminar chueco, nada de correr, sólo bici) y las 2 semanas previas a la carrera estuve enfermo de las vías respiratorias. Mi previsión y deseo es que en algún momento durante las primeras horas de carrera pudiera olvidarme de todos los problemas que traía cargando, desconectarme de la “vida real”, conectarme con el mapa, con la montaña, con mi cuerpo y con mi mente.
Estar en una carrera de aventura que de ley implica navegar con mapa y brújula, la comparo como estar en un video juego, recuerdo Super Mario 64 y así me sentía, superando mundos, retos, aventuras, demonios y demás cosas que a cada rato me llegaban de sorpresa.
El sábado en la noche mientras armaba mi bici, me di cuenta que una llanta estaba ponchada y no retenía el aire, se escapaba por la válvula, yo creía que era sólo cambiar la válvula.
Afortunadamente el domingo había una tienda abierta que pude llevar ambos ruedos y ¡oh sorpresa! Traía cámaras desde que la bici era nueva y no me había dado cuenta. Pensé que ya eran tubeless y ya llevaba con ella cerca de 1 año. Ambos ruedos me ayudaron a hacerlos tubeless pero me salió como 3 veces más caro hacerlo allá que acá. Ni modo.
El domingo durante media mañana hicimos un prólogo en el centro de Redmond, una ruta corta y divertida en bici con mapa y brújula buscando puntos de control en atractivos turísticos y eso nos daba acceso a lo que sigue.

Foto oficial antes de iniciar, limpio, sin haber perdido como 4 kg

Prólogo en Redmond
El domingo a mediodía nos dieron los mapas, pasaporte y racebook. Yo aún traía muchas distracciones conmigo y no lograba concentrarme. Mi primer tarea era leer y entender el racebook, un libro de 14 páginas en inglés donde describe cada etapa, sus propias reglas, consideraciones especiales, equipo obligatorio propio de cada etapa, glosario para buscar el punto de control (última página), hago hincapié en el inglés porque había palabras que ni siquiera su traducción al español son palabras que usamos y aunque sí pude traducir la mayoría, ya dentro de la carrera, me vi en problemas buscando puntos de control en lugares como “outcrop”, “notch”, “draw”, “kekler”, etc. y en todos esos momentos le estaba mentando la madre al director. Mi segunda tarea era considerar la declinación magnética y en todos los mapas trazar el nuevo norte con declinación de 14.7°E, mi tercer tarea era trazar la mejor ruta posible a seguir en los mapas, utilizando marcatextos, leyendo el libro de carrera considerando las limitaciones, etc. Todo esto debía de hacerlo lo más rápido posible porque eran creo que 10 mapas, en diferentes escalas, se estaba haciendo de noche, aún me faltaban cosas por empacar y me quería dormir lo antes posible.
Liga al tracking en vivo: Expedition Oregon 2025
Liga al racebook: 2025FinalRouteBookEO.pdf
Liga a los mapas: Race Maps Expedition Oregon 2025
Liga a las fotos por Guillermo Gutiérrez y Iona Yuan: Pictures
Esa noche pude dormir muy poco o más bien, muy mal, ya llevaba muchas noches durmiendo mal por el nivel de estrés que implicaba el viaje, ya sabía que traía conmigo mucho cansancio y que debía considerarlo en mi ritmo de carrera. En varias ocasiones hablando con Jason (director de carrera) el recomendaba que los corredores solitarios se movieran por 20 horas y descansaran 4, esa iba a ser mi estrategia pero después de las primeras 24 horas tuve que cambiarla, no era sostenible para llegar a los cortes de tiempo, básicamente parar por 4 horas era mucho y me mermaba más. Más adelante explicaré cómo fue mi estrategia de descanso.
El Lunes en la mañana la alarma fue muy temprano. Las emociones estaban a tope, últimos detalles, subir las cosas al carro, jugar a un tetris en la CRV de Micah con dos bicis armadas y cajas. El camino de Bend a Redmond era de 35 minutos y los pasamos casi en silencio, él fue el primero que me preguntó si yo estaba nervioso o que si tenía miedo, y sí, él también lo confirmó. Así que solo pusimos una playlist con varias de nuestras canciones favoritas y seguimos en silencio a la línea de salida.

Previo a arrancar, junto a Micah

Arranque de carrera, lunes 9:00 am
Lunes 9:00 am dio inicio la carrera, la primera etapa era un arranque controlado, un pelotón en bici por pavimento, 24 km y 1 hora rodando juntos, el paso era rápido pero cómodo para mi, el deporte que más entreno es la bici, así que me acomodé en la tercera fila y me mantuve sin problema rodando y platicando con el de al lado, del equipo de Expedition Canada.

Pelotón en la etapa 1
Cuando estábamos muy cerca de la TA (Transition Area) los organizadores se hicieron a un lado, nos dejaron pasar y fue como una estampida que yo no esperaba, todos se fueron rapidísimo a sus cajas de bici y paddle bags para hacer su transición. Era un ruido impresionante como todos hacían su trabajo de transición con bastante experiencia, yo me sentí intimidado y presionado porque mi plan era hacer mi transición lenta y segura, porque la etapa que seguía era de descenso de río, la disciplina que menos domino, inflar la balsa, llevar todo mi equipo en bolsas secas o puesto era algo que no domino. De igual manera, aunque soy ciclista, no he practicado tanto el armar y desarmar mi bici para hacerlo a la misma velocidad de los demás equipos, de haber llegado enfrente salí en penúltimo lugar de la TA. Me tomó 45 minutos la transición, el primer lugar hizo 15 minutos. Nota: al llegar a la TA sentí raro mi freno trasero de la bici que tuve que usar más de lo normal el delantero.
Otro dato importante fue que en esta TA tuve una cortadita en el dedo meñique izquierdo, no le puse atención porque era muy pequeña pero cerca de 48 horas después (miércoles) me di cuenta que tenía todos los signos de una herida infectada, ya que siempre traía guantes encima. Como aún faltaba mucho tiempo de carrera, decidí procurar la herida lavándola con agua y con jabón, crema antibiótica, cambiando gasas y cinta cada 6 horas aproximadamente. Todo esto era para evitar sepsis o entrar en estado de shock séptico (infección que pasa de la piel a todo el sistema).

En la TA1

Otros equipos en la TA1
Me seguían alrededor de 24 km y 4 horas, no iba tan mal remando, poco a poco me acerqué a algunos equipos, pero no fue hasta el porteo donde pasé a varios equipos. Creo que fueron 2 porteos y varios cientos de metros, cargando la balsa y equipo en hombro y espalda, se me facilitó caminar entre rocas húmedas y río, supongo que por mi experiencia en cañones. Las partes de río rápido fueron muy divertidas, al principio sentía miedo y tuve que poner toda mi concentración y energía para sacarlos. A partir de aquí estaba gritando de emoción, sabía que mi cabeza ya estaba dentro de la carrera, inmerso en el mapa y en la naturaleza. En algún momento me vi solo remando en el río, no veía a ningún equipo atrás ni adelante. Como no había visto el mapa en mucho tiempo (error) empecé a dudar si me había equivocado, bajé el ritmo y mejor me detuve, para aprovechar en vaciar el agua de la balsa y hacer pipí, que implicaba mucha labor porque traía neopreno, casco, chaleco, playera, guantes y más equipo puesto encima. Me alcanzaron algunos equipos y ya confirmé que estaba bien y seguí remando cerca de ellos.

Comenzando la etapa 2

El inicio del río de la etapa 2
Llegué a la TA2 y los organizadores estaban sorprendidos que había llegado antes que varios equipos, no esperaban eso de mí pues sabían de mi casi nula experiencia en descenso de ríos. Hice mi transición lo más rápido que pude, que era guardar todo el equipo de la balsa y preparar la bici para una etapa larga de 64km con 7 puntos de control (PC) y un tiempo estimado de 7 a 9 horas, me iba a caer la noche. En esta transición perdí la llave hexagonal de 4mm que es la que más se usa para armar o desarmar la bici, traía otra, la de la multiherramienta pero mucho más corta e incómoda. La bici desarmada y guardada en su caja la transportaba la organización a la siguiente etapa donde se fuera a necesitar, así como las cajas de material o maleta de balsa.

Área de Transición 2

Área de Transición 2
Previo a arrancar la tercera etapa, había que ir a pie por un token cerca de la TA, sentía la adrenalina de la carrera y me atreví a correr. Después de 2.5 meses sin correr, sí pude pero con la molestia de la lesión así que tenía que tener cuidado. Los tokens me ayudaban a conseguir otras cosas durante la carrera, no recuerdo cuántos tokens conseguí porque nunca me interesó canjearlos por algo.

Un corredor buscando el token cerca de la TA 2
Comencé la tercera etapa sobre la bici, mi disciplina fuerte pero con secciones de orientación, estaba motivado, le metí velocidad y fui avanzando, llegando a los primeros PCs, al principio batallaba para familiarizarme con el mapa y el terreno pero después me empecé a sentir cómodo, entendiendo los diferentes caminos, de terracería, asfalto, veredas que sí están, veredas que no están, diferenciando veredas hechas por el humano y otras por animales, símbolos en el mapa que eran objetos en el terreno, etc. Nota: cada vez servía menos mi freno trasero y cada vez usaba más el freno delantero.
Antes de llegar al PC16, era una subida empinada, empecé a sentir calambres y me di cuenta que llevaba 9 horas sin parar y no había respetado mi plan de alimentación, así que me detuve a comer una sopa remojada de fideos con carne seca y limón, pastillas de sal, las porciones de marcha que no me había comido, etc. Empecé a recuperarme y en menos de 10 minutos ya estaba de vuelta moviéndome, llegué al PC16 y veía el atardecer, eran cerca de las 7 pm y me encontré con mi amigo y gran fotógrafo Guillermo Gutierrez que me hizo esta buena foto.

Llegando al PC16
Justo en este momento de la foto estaba leyendo el mapa y me estaba dando cuenta que seguía una buena bajada de single track, algo divertido para mí y una disciplina que yo domino así que estaba emocionado, me dejé ir a la par de leer el mapa pero muy rápido me di cuenta que ya no tenía nada de freno trasero así que tuve que empezar a acostumbrarme a frenar sólo con el freno delantero. Pasé y dejé atrás al equipo #18 atrás y alcancé al equipo #12. Decidí tomar un camino diferente porque los corredores en solitario teníamos una regla muy clara: no podíamos pegarnos a ningún equipo, ni seguirlos, ni recibir ayuda porque si lo hacíamos, seríamos descalificados. Era la primera vez en la historia de la serie mundial que se permitían corredores en solitario y éramos una prueba de si era posible o no, además de los riesgos que conlleva estar solo en la montaña con muy pocas horas de sueño después de varios días. Para poder participar había que aplicar, el director nos comentó que aplicaron más de 24 personas y sólo permitieron a 8 demostrando habilidades de orientación, primeros auxilios, autosuficiencia y experiencia en las diferentes disciplinas.

Bajando del PC16 rumbo al PC17
No entiendo por qué en el tracking en vivo no llego exactamente al PC19 que era Pro Point (valía el doble) pero si llegué y valió el esfuerzo o la pequeña perdida. En el PC20 me encontré con el equipo 12 que a partir de aquí fue el equipo que más coincidí por el resto de la carrera, compartimos algunos snacks y risas, de hecho 2 de ellos también fueron los que coincidí en la edición de 2024, entonces nos veíamos con mucho gusto, ya había conexión y nos conocíamos un poco en estos momentos difíciles. Continué hacia el PC21 y como la disciplina era MTB me despegué del equipo así como de otros equipos que escuchaba venían atrás.
Por alguna razón al llegar a una intersección de caminos yo me desubiqué y me fui hacia el NE en lugar de al NO, hice algunas subidas caminando empujando la bici, en este momento oscureció por completo y me encontraba solo, había huellas de bici y estuve rodando por varios caminos intentando ubicarme o llegar al PC. Se me hacía raro que nadie me alcanzara, así que decidí regresarme al último punto que si estaba seguro en el mapa. Justo al llegar a este punto me encontré con otros equipos y al leer el mapa entendí mi error, todos casi al mismo tiempo tomamos una vereda hacia el NE y juntos nos fuimos hacia el PC21, yo quería separarme de ellos pero no podía por el ritmo que traíamos, había arena muy suelta que nadie podía pedalear tan fluido y nos estábamos atorando a cada rato. Para este momento ya llevaba 12 horas de carrera.
En cierto punto la arena suelta se acabó y comenzó una vereda de bajada que llegaba a un camino ancho de terracería donde pude pasar a los equipos #20, 18, 22 y 12, mi ritmo era fuerte pero por ir concentrado en pedalear olvidé leer las indicaciones del racebook y decía que teníamos que cargar agua en el río antes de llegar a la TA3-4 porque no había agua en ningún otro lugar por las siguientes 12 horas. Afortunadamente me di cuenta “poco” tiempo después y me tuve que regresar, todos los equipos que había pasado me pasaron y tuve que tomar el error como una lección de resiliencia para intentar no volverlo a cometer más adelante (si me volvió a suceder).
Cada vez me daba cuenta lo difícil que era tener que pensar en TODO lo que involucra la carrera, cuando los roles se dividen entre 2, 3 o 4 personas es más sencillo que alguien se encargue de leer el mapa, otro el racebook, otro temas de mecánica, otro de primeros auxilios, otro de alimentación, hidratación y descanso, otro de marcar el ritmo, otro de mantener el ánimo, etc. Ahorita yo tenía que encargarme de todo y cada vez el reto era más difícil.
Al llegar a la TA2, el director de carrera y staff estaban impresionados por haber llegado en el lugar que llegué, la razón es porque mi experiencia corriendo carreras de aventura es muy poca, apenas era mi segunda carrera de esta magnitud que corro en mi vida, he corridas otras 3 carreras cortas de 24 horas en México hace ~15 años pero lo que supongo que no saben es mi experiencia en los deportes que practico de manera individual o mi experiencia como guía, montañista, rescatista, etc.
Mi transición en la TA2 volvió a ser muy lenta, los equipos me comenzaban a pasar, me era complicado ordenar mis cosas, sacar o meter cosas a la mochila, leer el racebook y mapa para anticipar lo que va a suceder. La etapa que seguía era una etapa de orienteering a pie con los PC de la A a la M y desde que empecé traía el ritmo del equipo 18, intentaba no coincidir con ellos ni ayudarnos pero era casi inevitable no platicar, no compartir opiniones de hacia dónde ir o leer el mapa juntos. Después del PC B decidí separarme de ellos y agarrar mi propio camino, me fui por un camino largo pero seguro al PC M y oh sorpresa, llegamos al mismo tiempo. Continuamos juntos hacia el PC L casi sin palabras pero íbamos a donde mismo, ellos me decían que me querían ayudar trabajando en equipo pero no podían y yo lo entendía. Volví a separarme de ellos pero volvimos a encontrarnos al poco tiempo, continuamos casi al mismo ritmo al PC K y justo antes de llegar volví a coincidir con el equipo #12, mis amigos de la edición anterior, nos saludamos con gusto pero con pocas palabras.
Yo quería apretar el paso y despegarme pero mi lesión de la cadera no me lo permitía, poco a poco me fui separando y llegué enfrente de ellos a los siguientes PC ‘s: J, H, E, C y de vuelta a la TA. En la TA me volví a tardar más que el equipo 12 pero como rumbo al siguiente PC era sobre la bici los pude alcanzar, llegamos casi igual al bike drop para seguir a pie a buscar el PC 22. De pasada quedaba el token, este token además daba puntos dobles, sólo por la simple razón que había que saltar al río de una altura de unos 6 metros (la altura no me preocupaba) y cruzar nadando el río para conseguir los puntos. Eran las 4:30 AM y estábamos como a unos 4°C, ni siquiera hice el esfuerzo de evaluar el reto jaja decidí no ir por esos puntos y no enfriarme.

Salto al río para conseguir el token
Rumbo al PC22 empecé a cabecear y decidí detenerme como 10 minutos para cerrar los ojos, puse alarma y me levanté. Fuimos y volvimos juntos, ellos decidieron hacer el salto al agua, yo no, me despegué, regresé al bike drop, me subí a la bici para dirigirme a la TA5.
En el camino rumbo a la TA comencé a cabecear mucho, se me cerraban los ojos mientras pedaleaba, sentía peligro porque había unas bajadas largas de asfalto muy fáciles pero con mucha velocidad y sentía como no podía mantenerme despierto. Quería detenerme a descansar pero al mismo tiempo sabía que la TA estaba muy cerca y ahí tenía todo para dormir: tapete, ropa caliente, sleeping, etc. Llegué a la TA 5 a las 6 AM, justo la hora que los equipos tenían permitido entrar al río, ahí vi a los primeros lugares. Yo decidí dormir o intentar dormir 3 horas, aunque tenía mucho sueño y cansancio acumulado de la semana previa, no pude dormir, estuve semi despierto, semi dormido, escuchando todo, me tuve que mover porque llovió un poco. Supongo que esto era porque mi corazón estaba muy estresado, así que sólo seguí el consejo de Jason de detenerme 4 horas a descansar, creo que no me funcionó bien y no lo volví a hacer, más adelante platico cuál fue la estrategia que encontré me funcionaba mejor.
Al despertar, mi transición volvió a ser muy lenta, estaba muy aletargado, no podía concentrarme, intenté arreglar mi freno trasero y no tuve éxito. La verdad tenía miedo de entrar a la siguiente etapa de descenso de río y me tardé en mentalizarme para afrontar este miedo, un río más difícil que el anterior, clase 3 sostenido, el director fue muy serio al darnos indicaciones de seguridad en este río y pues para mi, es una disciplina que no domino.
Cuando por fin terminé mi transición y emprendí el inicio de mi siguiente etapa, cometí un grave error, no ver el mapa ni leer el racebook, ¿por qué? porque sólo me dirigí hacia donde veía a los corredores caminar y pensaba que por ahí era la bajada al río, grave sorpresa, que caminé muy lejos y la misma vereda me regresó casi a donde mismo, di una vuelta muy grande, tal vez de 1-2 kms, hasta que puse atención en el mapa y la vereda para bajar estaba “cerca” de la TA. Me bajó un poco la moral pero al menos no era el único, estaba acompañado de otro equipo, el #20 que me los iba a seguir cruzando el resto de la carrera y justo cuando llegué al río me encontré con el equipo #18. El equipo #18 arrancó primero que yo y yo me apuré lo más que pude para que no se me alejaran tanto porque la verdad sentía miedo de irme solo en esta sección de descenso de río.
Arranqué y de hecho me mantuve solo todo el descenso de los ríos rápidos, tuve que extremar precauciones, dominar cada remada, dirigir la balsa lo más inteligente posible, evitar cualquier caída, me detuve varias veces para vaciar la balsa de agua, pues cada río rápido me llenaba la balsa y eso me hacía más pesado.
En el “último río rápido” una mujer de seguridad del staff me acompañó y me dijo que era el último rápido, que después de ahí era pura agua plana, así que bajé la guardia, sin embargo realmente no era el último, todavía faltaba una sección más de rápidos y justo en la última ola del último rápido perdí el control y me volteé, todo al agua, yo junto con mi balsa y mis cosas. Logré ver abajo del agua y era muy profundo con mucha corriente, afortunadamente había amarrado bien mis cosas a la balsa y no perdí nada, recuperé rápido el remo junto con la balsa y nadé a la orilla más cercana para ordenar mis cosas y mi vida, respirar conscientemente para ayudar a que pasara el susto.
Al momento de llegar al segundo porteo alcancé a mi competidor #6, David Graetz, compartimos unos snacks, platicamos un poco, hicimos el porteo de las cortinas de la represa y comenzamos juntos a remar, ritmos muy similares pero en un punto lo pasé o lo dejé atrás y cuando pongo atención veo que se quedó dormido sobre la balsa. Como ahora sí sabía que ya no había ríos rápidos no le dije nada y lo dejé dormir.

La magnitud del río
A partir de aquí comenzó una lucha interna mental con un gran aburrimiento pues el río o lago parecía eterno, sentía que no avanzaba, en total pasé las siguientes 8-9 horas remando casi sin parar pero sucedieron varias aventuras durante todas estas horas que les platico a continuación.
Decidí ir por los Propoints 24, 25 y 26 que valían el doble, para ir por el 24 y 25 tenía que hacer un porteo cargando la balsa por una carretera y brincar una península, no era un gran reto físico, incómodo pero algo que podía dominar. Al ir caminando al CP24 fue la primera vez en la carrera que daban ganas de ir al baño, del 2, estaba en un lugar muy expuesto así que decidí aguantar a donde estuviera el CP24 a ver si ahí podía hacer y fue una excelente decisión, era un campground muy bonito digno de un parque natural de primer mundo, con áreas de descanso y un baño que estaba en excelentes condiciones, mejor que cualquier baño público en México. Mi estrategia de higiene personal era que cada vez que fuera al baño me iba a dar un “baño vaquero” de cuerpo completo con toallitas húmedas antibacteriales, esto para evitar cualquier infección en heridas que tuviera o alguna reacción en la piel por falta de higiene o cualquier otra cuestión de salud que pudiera evitar terminar mi carrera. Cuando hice del baño estaba sumamente sorprendido por la manera tan excelente de hacer, no entendía cómo había hecho tan bien si había comido muy poco y había estado haciendo ejercicio por más de 24 horas seguidas, me sentía muy bien, ligero y renovado jaja así que comencé a remar sobre la balsa en busca del CP25 con toda la actitud y en las siguientes horas de vez en cuando hablaba conmigo mismo en voz alta sorprendido de lo bien que me sentía y había hecho jaja.

La magnitud del río y la magia de la fotografía de Guillermo Gutiérrez
Llegué por fin al CP25 después de tal vez 1-2 horas de remar, lo apunté en mi pasaporte y seguí remando, ya eran las 3-4 pm y comenzó a soplar más fuerte el viento en contra, de repente sopló tan fuerte que mi mapa salió volando, grave error no haber llevado portamapa confiando en que los mapas eran contra agua. El mapa salió volando hacia atrás de mí, cayó en el agua y vi como en cámara lenta se estaba hundiendo, giré lo más rápido que pude la balsa, vi la última puntita del mapa hundiéndose como a unos 3 metros de mí, sentí mucho miedo pues era el mapa de esta y la siguiente etapa, si lo perdía, perdía mi carrera, remé lo más rápido que pude y cuando estaba a un lado veo el mapa bastantes centímetros debajo del agua, no me importó voltearme y estiré mi brazo hasta alcanzarlo, ladeando bastante la balsa, traía guantes de neopreno así que no sentía nada, sólo calculé lo profundo que estaba, metí mi brazo, cerré la mano y cuando la saco, ahí estaba el mapa en mi mano, ¡grité con mucha euforia por haberlo recuperado!. “cerca” había otro equipo que escucharon mi grito pero ellos no entendían nada, sólo les grité que todo estaba bien, como ellos eran dos, muy rápido me dejaron atrás.
Seguí remando yo solo, con mis batallas internas, encontré que remar cerca de la orilla y voltear mis ojos hacia la orilla me daba una sensación de que si avanzaba, en lugar de remar en medio del río/lago y ver hacia enfrente. Así me mantuve, determinado a conseguir el PC26, según mis estimaciones podría estar antes del anochecer (9 pm) en el área de transición. Cuando salí de ese brazo del lago, el viento en contra era mucho más fuerte, fue muy difícil y cansado pero seguía determinado en conseguir el PC26, sólo recordaba que ya había entrenado en la presa de la boca remando sin parar por 3 horas así que esto lo podría triplicar con una buena fortaleza mental. Por fin llegué al PC26, estaba escondido en un recoveco debajo de una cascada seca como de unos 50-60 metros de altura, eran creo que las 6 pm y los colores eran muy bonitos en la pared encima de mi.
El camino hacia el PC27 parecía ser más alentador, pues ahora tendría el viento a favor y sí, así fue. Pude remar y llegar a lo que se describe como “almost an island, on a notch”, primero me equivoqué de isla, llegué a una antes y entendí, después de rodearla y buscar el PC, que no estaba ahí. Me fui a lo que era una casi isla pero no entendía en inglés lo que era un notch o es español una muesca, estuve como loco buscando por todos lados, sabía que estaba bien, sabía que estaba ahí, me desesperé porque ya se estaba haciendo de noche y no quería tener que sacar lámparas, estrobos y glow sticks que se requieren por seguridad al remar de noche.
Me desesperé mucho ya que no encontraba el PC, así que decidí abandonarlo con mucha decepción después de haber dedicado tanto tiempo en buscarlo. Previo a comenzar a remar hacia la TA si tuve que sacar lámpara de cabeza, estrobo para mi y glow sticks para mi y para la balsa. No sé cuánto tiempo pasó para llegar a la TA pero estaba desesperado de remar y sentir que avanzaba muy lento, por fin llegué, ya de noche. Los del staff estaban preocupados por mi porque la señal de mi tracker se había perdido desde medio día que entré al río, así que nunca supieron en donde estaba ni por qué tardaba tanto, supongo porque lo guardé muy adentro de mi bolsa seca con más cosas, fui el último en llegar a la TA.
En la TA todavía quedaban pocos equipos, mientras yo me dedicaba a hidratarme, comer y cambiar de disciplina (balsa a MTB), veía como los equipos salían de la TA y vi a un equipo que tomó una dirección, me confié al verlos y esto me afectaría en un rato más. Mi transición fue lenta como siempre pero segura, me estaba enfocando en alimentarme porque había pasado muchas horas comiendo “poco”, gastando mucha energía remando contra el viento y sabía que me esperaba una noche larga y fría sobre la bici. Armé mi bici lo mejor que pude y guardé el equipo de balsa lo mejor que pude.
Cuando ya por fin pude salir de la TA, no era el último, era el penúltimo, vi que el otro equipo se echó a dormir, no ser el último me daba cierta tranquilidad. Como la siguiente etapa era en MTB y es mi fuerte, arranqué fuerte, lo más rápido que pude, en la dirección que vi a otro equipo dirigirse, pero grave error, no revisé bien el mapa y tomé una carretera que no debía y me alejó del camino correcto, me di cuenta pocos minutos después al ver un puente y las siluetas de las montañas a mi alrededor y ubicarme en el mapa, “ni pedo”, para atrás, pensar en no agüitarme y retomar el camino correcto.
Me seguía una subida larga, en pavimento, así que al menos podía meterle fuerza a mis piernas e ir lo más rápido posible pero ya era media noche y se sentía el frío. Cerca de la 1:00 AM sentí mucho sueño, comencé a cabecear sobre la bici así que decidí detenerme, mi primer vivac de la carrera, sólo me eché a un lado de la carretera, cerca de la entrada de una casa o granja, el frío se sentía, me puse todas las capas que tenía, yo creo que estaba la temperatura cerca de los 0°C. Ahora mi estrategia era poner una alarma de 40 minutos y dedicar 20-30 minutos entre prepararme para dormir y prepararme para arrancar. Me funcionaron estos tiempos, al despertar me sentía mejor que cuando había “dormido” por 3 horas hace 12 horas.
Definición de vivac: campamento instalado de manera provisional para pasar la noche al raso, al aire libre, con lo menos indispensable para sobrevivir. El mejor artículo para hacerlo es un bivvy sack, de un material muy ligero similar a una manta térmica pero que permite transpirar la humedad.
Rumbo al PC28 había una bajada muy empinada en pavimento y yo sin freno trasero, de repente me encontré a muy alta velocidad con solo el freno delantero y tuve que bajar toda esa bajada muy controladamente porque sí estaba muy empinada y sinuosa, que si me salía de la carretera eran barrancos bastante considerables. Llegué y encontré el PC28 casi sin querer, sabía en qué zona estaba pero estaba escondido detrás de unas rocas sobre una pared que tuve que “escalar” unos 3-4 metros para llegar a él.
En varios momentos de la carrera me sorprendí a mí mismo pensando en que ya llevaba muchas horas moviéndome y cómo la gente en su vida cotidiana se estaban despertando para ir trabajar o yéndose a dormir.
El regreso podría haberme ido por el camino corto por lo que parecía una cañada, no sabía si había vereda o terracería o nada, así que decidí irme por el camino largo pero seguro: por la calle. Ahora la bajada larga y empinada era una subida, que pude mantener un paso fuerte y constante, motivado por alcanzar a equipos y no ser el penúltimo. Seguí pedaleando fuerte, siguiendo el mapa entre muchos caminos de asfalto o de terracería. A las 5:00 AM llegué al PC29, justo al amanecer. El PC 29 era una calcomanía pegada debajo de una banca, así que cuando lo encontré, me senté unos cuantos segundos para apreciar los colores del amanecer. Esta breve pausa me hizo sentir bien, se veía muy bonito alrededor, tenía al frente y debajo de mi el pueblo de Madras, pensé que podría conseguir un taller o mecánico de bicis para reparar mi freno trasero así que me dirigí al pueblo.
Llegué a un hotel, eran las 5:20 AM y el recepcionista no me entendía ni podía creer lo que estaba haciendo o que había empezado en Redmond hace casi 48 horas. Yo estaba sucio, aletargado, lleno de equipo en mi espalda y en mi bici. El recepcionista muy amable se acordó que tenía el contacto de un mecánico de bici y le habló a esa hora pero no contestó, le dejó un mensaje y mi plan era ir a la siguiente etapa (TA7-8), juntar los PC’s y volver al pueblo para reparar mi freno trasero.

En la TA7-8
Cuando llegué a la TA7 vi que había varios equipos dormidos y otros que estaban dentro de la etapa, así que eso me motivó a saber que había alcanzado a una parte considerable de todos y que ya no estaba tan atrás. Me sentía bien sin dormir así que comencé la etapa de MTB-O (orientación sobre la bici) llegando poco a poco a los puntos de control con single tracks muy divertidos, todavía hacía frío pero el sol comenzaba a calentar. En esta pequeña etapa vi que había pasado a otros equipos, hice el circuito “rápido” según lo que dijo el staff, esto me motivaba.
Hice mi transición a la siguiente etapa, fui por agua al parque más cercano (800 metros), volví y me di cuenta que en la TA estaba mi competidora #23 Olga Huber. Intentaba hacer mi transición lo más rápido que pude, sin embargo sabía que me faltaba ir al pueblo a intentar reparar mi freno trasero. Se me ocurrió pedirle al staff si podría hablar al hotel donde había estado a las 5 AM, ya eran las 8:45 AM. Sí me ayudó y al hablar, nos dijeron que el recepcionista ya se había ido, nos pudieron dar su número personal, le hablamos, nos dio el teléfono del mecánico, le hablamos al mecánico, me dijo que si podía venir por mi pero yo sabía que una regla muy importante es que no me podía subir a ningún vehículo motorizado así que le dije que yo tenía que ir pero eso implicaría mucho tiempo invertido en eso. Decidimos hablarle a Jason para explicarle la situación y me convenció que no era necesario ir, porque el “70% del frenado se hace con el freno delantero” y porque ir al pueblo iba a hacer irme al último lugar, que mejor avanzara, que ya había pasado a varios equipos, así que decidí avanzar.
Continué mi transición lo más rápido que pude, se notaba que Olga también estaba haciendo su transición muy rápido, ambos desarmando nuestras bicis, guardando todo, preparando las mochilas para la siguiente etapa. Lo que seguía era la etapa más larga a pie, fueron cerca de 30 kms que me tomaron 14 horas completarlos.
Por fin estuve listo y salí pocos minutos antes que ella, yo creo que habrán sido una diferencia de unos 100 metros cuando ella salió, los dos trotando en la carretera, se notaba a lo lejos que estaba determinada en alcanzarme, poco a poco me fui alejando, sin embargo, mientras trotaba sentía que me estaba rozando la entrepierna, decidí darle solución en ese momento pero sin detenerme, así que pasé mi mochila frente a mí, busqué y saqué la crema anti rozaduras, pasé la mochila para la espalda y sin detenerme me fui poniendo la crema en la entrepierna. En la primera intersección de caminos yo decidí darle a la derecha para atacar al PC desde donde yo quería que fuera mi “attacking point”, me di cuenta que Olga se siguió derecho y por consiguiente iba a atacar el PC desde otro lugar.
Cuando ya llegué a mi “attacking point” y comencé a caminar, me dieron otra vez ganas de ir al baño, casi 24 horas después de la primera vez o casi 48 horas después de haber arrancado la carrera. Otra vez estuve muy sorprendido por ese excelente resultado.
A pesar de haber “perdido” tiempo sabía que era necesario y que todos iban a pasar por ese momento, así que no me agüité y continué mi camino a buscar el PC30. Lo encontré y me fui hacia el 31, en este momento ya no sabía si Olga estaba atrás o enfrente de mí, no importaba, yo me tenía que concentrar en mí. Llegué al 31 y seguí trotando hacia el 32, luego el 33, 34, 35 y el 36, los encontraba casi a la primera y me sentía bien poder trotar a pesar de estar lastimado de la cadera.
Me sentía motivado por estar alcanzando muchos PC seguidos, sin embargo, para el 37 me emocioné de más y no planee bien mi estrategia de “attacking point”, ataqué antes de donde debía de ser porque de lejos se veía el puerto donde estaba el PC, pero al caminar hacia él, me adentraba en el bosque y perdí visibilidad del puerto, error que seguí caminando en la dirección que creía correcta. En algún momento perdí por completo la noción de donde estaba, porque el cerro o colina donde estaba era muy poco prominente entonces ya no sabía si estaba en un puerto, en una ladera o en una cumbre. Seguía en medio de árboles y me comencé a desesperar, respiré y mejor decidí bajar para subir al cerro de enfrente para poder visualizar el cerro donde estaba el PC, así es, estaba haciendo distancia y desnivel de más pero lo veía necesario para poder ubicarme bien.
Previo a subir el otro cerro que no era el del PC, decidí comer algo más fuerte para descansar y recuperar energías o estado anímico, continué mi plan y llegué a la cumbre de enfrente del PC, visualicé bien todo el terreno y me ubiqué bien en el mapa, elegí mi attacking point y caminé en línea recta con el rumbo colocado en mi brújula, marcando subdestinos visualmente como árboles. Viendo el tracking en vivo, le fallé por poco, caminé en círculos y por fin encontré el PC, grité de la emoción de haberlo encontrado.
En varios momentos durante la carrera me sentí como haberme ido a entrenar como Goku a la máquina de gravedad y aumentar mi Qi exponencialmente. Ésta era una máquina que podía alterar el tiempo y la gravedad para entrenar y hacerse mucho más fuerte, así me sentía después de estarme moviendo por más de 40, 50, 60, 90 horas.
Me dirigí al PC38, llegué a mi attacking point (la curva del camino), comencé a caminar y estuve muy cerca, estuve buscando en círculos, me comenzaba a desesperar, así que decidí comer una cochinita pibil y dormir creo que mis 40 minutos sólo tirado en el suelo, sin vivac porque no hacía frío.
Cada que dormía aprovechaba para cargar mi reloj y mi lámpara, sonó mi alarma y decidí volver a mi punto de ataque y volver a comenzar, otra vez llegué al mismo lugar, volví a buscar en círculos desesperadamente pero busqué en otra dirección y por fin lo encontré, otra vez grité de la alegría de haberlo encontrado así que seguía el PC39.
Viendo el tracking en vivo, algo hice muy mal hacia el PC39 que no estuve ni cerca de pasarlo. Al momento de calcular mis pasos, distancia, rumbo, etc. y no ver nada, sabía que ya no podía darme el lujo de dedicar mucho tiempo en buscarlo porque ya eran las 7 PM, muy pronto iba a anochecer y todavía me faltaba una distancia considerable para terminar la etapa, así que abandoné el PC39. Al llegar a una intersección de caminos y querer decidir para donde debía de ir, me di cuenta que no había una vereda en el terreno que en el mapa venía marcada, así que empecé dudar mucho de mí mismo y dudar mucho si estaba tomando las decisiones correctas.
A lo lejos veía 3 líneas eléctricas y comenzaba a dudar mucho en dónde estaba exactamente en el mapa así que caminé hacia las que creía que eran las correctas. En el tracking en vivo podrán ver que las correctas están en diagonal pero en el terreno a largas distancias eso no lo lograba notar o tal vez sí, pero con la falta de sueño dudaba mucho de mí mismo.
Llegué a las líneas eléctricas y mi decisión era seguirlas esperando que fueran las correctas para así eventualmente llegar a un punto que debería de ser muy notorio en el mapa o en el terreno: un camino curvo que cruza las líneas y estaría cerca de un arroyo así como del PC41. Si no llegaba a este punto, entonces estaría mal y le picaría al botón de rescate del tracker.
Alrededor de las 8 PM sabía que me hacía falta dormir, así que me detuve para descansar pero en eso comenzaron a haber truenos, rayos, ligera lluvia y decidí mejor continuar. Un poco más adelante me sentía muy cansado que ya iba a tirarme a dormir a pesar de la tormenta pero justo al estar sacando mis cosas, escuché muy cerca a una manada de coyotes que estaban cazando a su presa, así que volví a continuar pese a mi voluntad de dormir, me tomé mi dosis mágica de cafeína con ginseng.
Por fin llegué al punto notorio en el terreno y ya por fin estaba seguro en dónde estaba en el mapa, me sentí un poco más tranquilo, así que fui por el PC41 y abandoné el PC40. Previo a llegar al PC41 ya estaba sufriendo mucho los pies, para esa etapa más larga había decidido usar las botas Hoka modelo Speedgoat pero fue un grave error, me lastimaron mucho los pies, los dedos, me sacaron ampollas, etc. Tanto las terminé odiando que apenas cruzando la meta las tiré a la basura. En cambio, los tenis Mafate Speed de la misma marca si me funcionaron muy bien y fueron muy cómodos el resto de las etapas.
Previo o después del PC41 recuerdo que me detuve por un buen rato a curar las ampollas o prevenirlas en otros puntos donde estaba el punto de fricción. Rumbo al PC42 recuerdo que entre que cruzaba alambres de púas perdí el rain cover de mi mochila, ya no me quise regresar por el. Todo este terreno era roca volcánica muy filosa que era MUY fácil tener un accidente, ya sea una caída con posible esguince a fractura por atorarse el pie dentro de los huecos entre las rocas o una cortada considerable por lo filoso de las rocas, así que extremé precauciones en cada paso.
La indicación previo a llegar a la TA9 era abastecerse de suficiente agua porque no iba a haber ningún punto en la siguiente etapa, considerar para 5-11 horas, así que así lo hice en el río cerca del PC42. Para llegar a la TA9 tuve que cruzar algo similar a un pantano, con agua y lodo hasta arriba de las rodillas, ni modo.
Al llegar a la TA9 me enteré que era otra vez el penúltimo lugar y que el primer lugar general (Max King) ya había llegado a la meta, esto me desmoralizó un poco pero tenía que ejercer la resiliencia.
Hice mi transición con calma, eran las 11 PM, quería prepararme bien para sentirme seguro para la siguiente etapa, así que me alimenté de comida más consistente como cochinita pibil, carne seca, avena con proteína, hidratación, etc. Preparé mi bici y mochila con todo lo que necesitaba. Sabía que la MTB era mi fuerte y no parecía estar tan difícil la navegación que sabía que podría alcanzar a algunos equipos.
A punto de salir de la TA evalué la situación, hacía mucho frío y recordaba que hace pocas horas tenía mucho sueño y no había podido dormir, justo ahí en la TA tenía una improvisación de tapete con bolsa para meterme adentro de material aislante que me inventé para empacar mi bici en su caja, además de un sleeping delgado de verdad, ropa seca y más cosas para estar cómodo. Así que decidí desempacar todo y echarme a dormir ahí en la TA, realmente no pude dormir porque sentía el efecto de la cafeína pero estuve muy cómodo y muy calientito acostado por 40 minutos.
Si ahorita me preguntan o si ahorita lo pienso, cómo le hice para poder estar solo, sin miedo, durante muchas horas o días en la montaña, con riesgo a perderme a cada rato, de noche, en lugares remotos, lejos de ayuda, etc. no sabría bien qué responder. Ahorita me cuesta mucho poder replicar o entender la mentalidad que tenía en ese momento, era como un estado mental constante de supervivencia, de alerta, de agudizar todos los sentidos pero al mismo tiempo apagar cualquier pensamiento intrusivo que llegara a mi cabeza que me pudiera afectar y solo pensar en moverme, en avanzar y de ir alcanzando el siguiente punto de control o de terminar cada etapa de manera segura, algo así como fijarme metas cortas y alcanzables.
Ya que estaba listo para salir de la TA9, hice check-out, el staff me dio la bendición y me fui, me topé con otro equipo que no me quisieron seguir cuando estaba seguro para donde ir, yo seguí mi camino en busca del PC43, llegué sin mayor complicación, era mucho pedaleo en subidas y caminos “fáciles” que me sentía bien orientado y fuerte. El PC44 era otro PC que valía el doble porque había que brincar al agua para conseguirlo, otra vez para mí eran las 2 AM y a temperaturas muy frías que decidí no ir por él, me fui directo al PC 45 y 46. El camino entre el PC 45 y 46 era un single track muy divertido entre el bosque, en partes rocosas, en partes tierra muy suelta, bajadas y subidas. Yo cada vez dominaba mejor la bici sin freno trasero y me estaba divirtiendo.
Rumbo al PC 47 me dio mucho sueño, pasaban las 3 AM y decidí detenerme a dormir, hacía mucho frío así que me puse todas las capas que traía, me metí dentro del bivvy sac junto con manta térmica, puse a cargar mi reloj, lámparas y vaya sorpresa que me di, no escuché mi alarma de los 40 minutos y continúe dormido como hasta las 5:30 AM que salió el sol y me despertó la luz.
Cuando me hice consciente de mi mismo, me di cuenta que estaba en un estado de hipotermia moderado, donde no respondía mi cuerpo como yo quería, todas mis funciones motrices estaban completamente torpes y me costaba mucho entender lo que estaba pasando, sólo pensaba en que debía de calentarme pero mis manos no me funcionaban para sacar la comida, pensé en picarle al botón de rescate del tracker pero antes de esto me di a la tarea de guardar todas mis cosas y comenzar a pedalear para calentarme con energía mecánica. Me dije a mi mismo que si no me calentaba en la siguiente media hora ya iba a pedir ayuda. Comencé a pedalear, venían subidas, así que sí logré calentarme y ya que estaba más despierto y con mejores funciones, puse bien atención al mapa y me di cuenta que estaba yendo en una dirección incorrecta, ¡chingado! grité, pero rápido me ubiqué a mi mismo, me dije que no había que agüitarse, me enfoqué en comer para obtener energía química y voy de regreso. Ya que estaba en el camino correcto, me volví a detener para comer más, ordenar mejor mis ideas y mis cosas sobre la bici o en mi mochila, ni pedo, después continué pedaleando.
Llegué al PC 47, dejé ir el PC 48 porque estaba muy lejos con mucha subida aunque valiera el doble, rumbo al PC 49 era una subida larga y empinada que caminé creo que toda la subida pero del PC 49 al 50 fueron puras bajadas divertidas sobre la bici, single tracks y por poco me caía dos veces de frente porque estaba disfrutando mucho ese manejo sobre la bici pero no traía freno trasero.
Al llegar a la zona del PC 50 sabía dónde estaba pero no lo encontraba, la descripción era algo así como “outcrop of rocks” y la traducción era algo así como “afloramiento de rocas”, ¿Qué chingados es eso? No lo sabía ni encontraba y me estaba empezando a desesperar porque aparte me estaban dando ganas de ir al baño, respiré, pensé, le di prioridad a mis necesidades básicas e higiene personal. Tuve que subirme a la ladera porque donde estaba era una cañada y la pasada de vereda, otra vez estaba sorprendido de mi digestión y mientras esperaba pude ver la bandera en la ladera opuesta de la montaña, un afloramiento era como un montículo de rocas, así que gracias a mi digestión pude encontrar el PC.
Cada vez me acercaba más a la siguiente TA y eso me motivaba porque sabía que ahí estarían muchos equipos y los puntos serían opcionales, sabía que varios equipos iban a decidir ir por todos o saltarse varios, sabía que podría alcanzar a varios y no sentirme tan rezagado. La subida hacia la TA recuerdo que estaba muy empinada y cansada.
Llegué a la TA e hice mi transición con calma, cambiarme a ropa seca, alimentarme, preparar mi mochila, eran las 9 AM y podía saludar a muchas personas, compartir algunas experiencias y risas, recibía palabras de motivación de todos los equipos al verme que seguía de pie dentro de la carrera y yo siendo un corredor solitario.
Ya que estaba listo para enfrentar la siguiente etapa comencé a caminar, en busca del PC 54 PRO que valía el doble, estaba lejos pero era sólo caminar “en plano”, decidí no ir por los PC 55 y 56 porque estos implicaban mucho desnivel. En camino del PC 54 al 53 comencé a cabecear y decidí tomarme una siesta de 20 minutos, me sentí muy bien después de esto y ya continué mi aventura. Del PC 53 al 51 no era una mayor complicación, llegué al PC 51 y era el reto de escalada en roca, había que subir un grado 9 en yoyo pero previo a esto había que realizar una prueba cognitiva de armar un carrito de lego para ver si las funciones mentales estaban bien para poder ser autosuficiente al ponerse un arnés o hacerse el nudo 8, si pude pasar la prueba sin problemas y pude escalar para lograr el PC 51.

Etapa de escalada en roca
Para llegar al PC 52 no vi bien el mapa y estaba buscando la bandera donde no era, esa zona se le llamaba The Shark’s Fin porque parecía una aleta de picos rocosos como de 3 a 8 metros de altura, la bandera estaba en el pico más alejado y alto. Antes de llegar ahí me trepé a varios picos con escalada muy expuesta de roca podrida, aquí me sentía completamente despierto y poniendo a prueba mis habilidades. Cuando me detuve a leer bien el mapa y entender la redacción, vi a lo lejos y vi que la bandera estaba en el último pico así que me dirigí hacia allá en un terreno muy accidentado y podrido, alcancé el PC y me regresé a la TA.

De regreso a la TA. Esta foto me gustó mucho, crédito a Guillermo Gutiérrez
De regreso a la TA me sentía muy cansado pero quería aprovechar la luz de día para alcanzar los más puntos de control que pudiera de la siguiente etapa, ya que todas las noches batallaba muchísimo más para leer el mapa que en el día. Llegué a la TA a las 3:45 PM, hice mi transición a la siguiente etapa lo más rápido que pude pero lenta, ya me sentía muy drenado de energía, tenía que curarme ampollas y lesiones en los pies, comer, hidratarme y me veía tan mal que Guillermo me tomó las siguiente fotos para mostrar la decadencia en la que me encontraba.

Decadencia total como podrán apreciar
Previo a partir varios equipos me querían disuadir de abandonar la siguiente etapa, que estaba muy difícil, que ya iba a anochecer, que estaba solo, etc. Supongo que me veían muy mal pero internamente me sentía fuerte. Así que salí cerca de las 5:15 PM, mi estrategia era alcanzar los más PC que pudiera hasta las 9 PM, una vez que oscureciera dormir 4 horas y seguirle en la madrugada. Me llevé un mini sleeping y un tapete, varias cosas adicionales para dormir mejor, vaya.
Comencé por el primer PC, el CC y luego el DD, a campo traviesa, entre laderas de montaña de tierra o roca suelta, no se me hacía complicado porque eran terrenos que domino en mi zona. Después fui por el HH aunque en el tracking no me marca que haya ido pero sí recuerdo que fui, después fui por el EE que estaba en una cresta algo expuesta y no había llevado casco, dato importante, la escalada no se me complicó pero si estaba expuesta.
Camino al FF era roca volcánica como me había tocado en otras etapas: rocas filosas con pozos en medio muy peligrosas fáciles de tener un accidente considerable así que me moví lo más rápido posible pero con precaución. Llegué al PC FF a las 8:30 PM y sabía que muy pronto llegaría la noche, decidí seguir avanzando hasta que oscureciera. Cerca de las 9 PM estaba buscando donde dormir, estaba en una cañada con poca inclinación y veía que había varios agostaderos de vaca, lugares planitos, tipo círculos de tierra suave, así que elegí el que más me gustó, protegido del viento y me preparé a dormir.
Puse alarma a la 1 AM y cuando sonó la alarma me sentía tan cómodo que pensé en lo que iba a batallar al ver el mapa de noche, perderme, sabía que los demás corredores individuales ya habían abandonado la etapa, hice mis cálculos y según yo con los puntos que iba a alcanzar yo en esta etapa podría quedar en 4to lugar, así que me convencí y me seguí durmiendo hasta las 6 AM.
Mi última noche dormí 8 horas en la montaña y fue hermoso, de vez en cuando abría los ojos y veía las estrellas, pasaban por mi cabeza muchos pensamientos, pero sentía una paz, una tranquilidad, acompañadas de un silencio absoluto. La verdad pasé poco frío, sólo en los muslos y fue porque se me olvidó ponerme la falda impermeable, que muchos son incrédulos pero esta falda si es realmente impermeable y cuando hace frío guarda mucho calor en las piernas que la hace un excelente artículo en la montaña, puedes caminar, escalar y hasta pedalear con ella.
A las 6 AM me desperté y me preparé para seguir avanzando, no sin antes haber realizado otra gran hazaña de mi digestión digna de sorprenderme a mí mismo. Empecé a caminar y fui por el PC AA, al momento de apuntar el AA me di cuenta que no había apuntado el FF, sólo lo vi pero no estaba seguro si mi memoria fallaba o estaba en lo correcto, así que cuando me encontré con otro equipo les expliqué mi situación y sólo les pedí que me confirmaran si el símbolo del FF era el correcto y ellos me confirmaron que sí.
Revisé mis tiempos, mi fuerza y decidí pasar por la TA pero sin hacer check-in ni entregar el mapa para ir por el PC EE que estaba en al cumbre de la montaña, me sentía fuerte y subí rápido la montaña, cuando llegué a la cumbre recuerdo que vi todo el paisaje alrededor y medio dimensionaba todo lo había hecho, grité de la alegría y bajé corriendo la montaña.
Llegué a la TA, hago mi check-in entregando mi mapa y el compañero del staff me dice con tono triste que lea mi racebook. La regla era que era obligatorio llevar casco y yo no lo llevé, ahí entendí que sí era necesario para las escaladas en roca suelta y que me iba a penalizar con la mitad de puntos de los que había conseguido, así que mi 4to lugar se me fue de las manos.
Me fui a mi área de transición, vi que algún otro equipo me había dejado agua y creo que algo de comida, la gente se apiadó de mí jaja. Salí de la TA a las 9:45 AM planeando mi última etapa, que sería sobre la bici, mi fuerte, así que tal vez podría alcanzar a algún equipo.
En una recta muy larga sobre la bici, pude leer todo lo que restaba de carrera, le calculaba unas 2-3 horas más y ya no había mayor reto técnico para poder llegar a la meta. Mientras pedaleaba lo más fuerte que podía en esa recta comencé a llorar pensando en todo lo que había pasado para estar ahí, ya sea durante la carrera o los meses previos que decidí participar en esa carrera, horas de entrenamiento, horas de soledad, pensamientos intrusivos, momentos difíciles y el apoyo de todas las personas que me rodeaban.
Dentro de esta etapa había una etapa intermedia de cuevas. Previo a llegar a las cuevas hubo una sección de single tracks que se me hicieron muy perdedizos porque el mapa sólo marcaba las veredas pero en el terreno también había caminos de terracería, así que tardé un rato en poder ubicarme únicamente en las veredas en el mapa ignorando los caminos anchos de terracería, aquí alcancé los PC 57, 58 y 59. Dentro de las cuevas estaban varios números escondidos que si los encontraba y daba correcta la suma de todos los números me darían el PC 60.

Buscando las cuevas de la última etapa

Consiguiendo un PC dentro de la cueva

Saliendo de la cueva para ir por los demás números
Logré correctamente el PC 60 y me dirigí pedaleando rápido a la meta, me sentía fuerte y bien orientado, era de día y con buen clima. Me sentía feliz, sin embargo, tenía una sensación muy rara de ver civilización, gente, carros, tráfico, edificios, caos, etc. me sentía muy ajeno a ese ambiente y quería regresar a la montaña, sabía que esto no era posible y sólo pedaleé a la meta.
A lo lejos veía la meta y algo en mi no lo podía creer, al mismo tiempo estaba recapitulando todo lo que había pasado en las últimas 100 horas para poder llegar ahí, todos los retos y obstáculos que se me presentaron, pensé que iba a llorar pero no, no me salió ninguna lágrima, sólo estaba con una sonrisa en la cara y con muy pocas palabras. En mi cabeza pasó lo siguiente: “Se logró, lo logré… Se mamó, me mamé.”

Llegando a la meta

Foto en meta con la bandera de México
Una vez más, gracias a todos los involucrados que me han ayudado a estar aquí, los que han estado cerca o los que estuvieron. Y cuando Vera crezca y lea esto, sé que me extrañaste, muchas gracias por aguantar y esperar con ansias mi regreso. Pensé mucho en ti todo el tiempo y espero que estas aventuras, logros y hazañas te sirvan como ejemplo de vida.
De igual manera si a alguien le motivan mis palabras o mis aventuras para alcanzar sus metas personales, deportivas, de salud, de trabajo, lo que sea, pueden buscarme y podemos echar una buena plática.
Claro que voy por más carreras de aventura y más retos personales.
Esa tarde después de haber terminado la carrera comí una Carl’s Jr, me bañé con mucha calma, tal vez 2-3 veces, me reporté con los cercanos y me dispuse a dormir. Dormí lo que nunca había dormido en mi vida, 13 horas seguidas. A la mañana siguiente me desperté cansado, adolorido, ampollado, lastimado, de todo pero con una alegría interna que no me cabía la sensación. Fuimos Micah y yo a la ceremonia de premiación, estuvo muy ameno el ambiente, compartí experiencias y risas con varios competidores.
La siguiente semana fui a un curso de WFR (Primer Respondiente en Áreas Remotas) a Leavenworth, Washington, manejando a unas 5-6 horas de Bend, Oregon. Estas dos semanas fueron el tipo de vacaciones que me identifican. Durante esa semana dormí en el carro que renté a lado de un río con un caudal impresionante y han sido de las mejores noches que he tenido, durmiendo 8-9 horas, sin señal, sin luz, el sonido de río a un lado, montañas hermosas por todos lados, mi corazón bajó durante reposo a frecuencias que no había llegado antes y me curé la lesión de la cadera en esta semana, ya no me volvió a doler.

Foto grupal en la ceremonia de clausura

Ceremonia de clausura
“Ci vediamo in vetta, non mollare”
Javier Barreda